2.3 Inglés como Lengua Extranjera
De Conversaciones Generadas por IA al Inglés Natural
Asignatura: Inglés como Lengua Extranjera · Curso: 9 (14-15 años) · Duración: 1 clase doble (90 min) · IA: Aprender CON IA
| Competencias relacionadas con la IA (Marco DUAL.AI.TEACHer) – nivel docente | Objetivos de aprendizaje específicos de la asignatura – nivel del alumnado |
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AF-TL-2b (Fundamentos y aplicaciones de la IA × Enseñanza y Aprendizaje, Nivel 2 – Implementación Reflexiva):
«El profesorado puede organizar elementos de la clase que integren el uso de la IA con roles pedagógicos claros y estrategias para verificar los elementos del resultado.»
AF-FC-2b (Fundamentos y aplicaciones de la IA × Facilitar la Competencia Digital (en IA) del Alumnado, Nivel 2 – Implementación Reflexiva):
«El profesorado puede aplicar orientaciones que ayuden al alumnado a desarrollar habilidades prácticas de IA, adaptando las tareas a los conocimientos previos del alumnado y a las herramientas de IA disponibles.» |
Al final de la clase, el alumnado podrá:
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Mensaje clave: La IA puede generar un inglés fluido y gramaticalmente correcto, pero esto no lo convierte automáticamente en un lenguaje natural o adecuado para una situación concreta. Cambiando el destinatario, el propósito y el contexto de una conversación generada por IA, el alumnado aprende a evaluar las sugerencias de la IA y a usar su propio conocimiento del idioma para tomar las decisiones finales.
Fig. 1. Imagen generada con ChatGPT (GPT Image 2), 1 de septiembre de 2026.
Contenido
Comunicarse con éxito en una lengua extranjera requiere algo más que producir frases gramaticalmente correctas. Quienes hablan una lengua adaptan constantemente su vocabulario, la estructura de sus frases, la cortesía y el tono según el destinatario, el propósito y el contexto de la comunicación. Por eso, una misma intención puede expresarse de formas muy distintas dependiendo de quién habla con quién. Una petición dirigida a un amigo cercano puede ser breve e informal, mientras que la misma petición dirigida a un docente, un empleador o una persona desconocida suele requerir un vocabulario distinto, estructuras más corteses y un grado diferente de formalidad. Estas diferencias forman parte del registro, que describe cómo cambia el lenguaje según la situación social y comunicativa.
Para el alumnado que aprende un idioma, el registro puede ser difícil de reconocer, porque una frase puede ser gramaticalmente correcta y, aun así, sonar poco natural o inapropiada en un contexto concreto. Los ejemplos de los libros de texto suelen ofrecer distinciones claras entre lenguaje formal e informal, mientras que la comunicación real es mucho más flexible. La edad, la relación entre quienes hablan, las expectativas culturales, el medio de comunicación y el propósito comunicativo pueden influir todos en el lenguaje que se utiliza. Un mensaje que suena natural en una conversación entre adolescentes, por ejemplo, puede sonar demasiado informal en un correo dirigido a un docente, mientras que una expresión adecuada para una carta formal puede sonar innecesariamente distante en una conversación cotidiana.
La IA generativa puede producir y adaptar diálogos muy rápidamente, lo que la hace útil para explorar estas diferencias. Cambiando elementos concretos de un prompt, como la relación entre quienes hablan, el nivel de lengua, el propósito o el grado de formalidad, el alumnado puede generar varias versiones de la misma situación comunicativa y comparar cómo cambia el lenguaje. Al mismo tiempo, el lenguaje generado por IA no es automáticamente fiable por el simple hecho de sonar fluido. Un modelo puede producir un lenguaje demasiado formal, repetitivo, culturalmente forzado, incoherente con el nivel solicitado o no del todo alineado con las instrucciones dadas en el prompt. Además, la IA generativa funciona de forma probabilística, lo que significa que prompts similares pueden producir formulaciones distintas.
Esta limitación es un elemento central de la actividad, no algo que deba ocultarse al alumnado. La IA resulta más útil cuando el alumnado trata su resultado como material lingüístico que analizar, en lugar de como una respuesta que aceptar. En esta clase, el alumnado examina primero cómo cambia el registro según el contexto comunicativo y después usa un LLM para modificar una variable comunicativa cada vez. Comparan los diálogos resultantes, identifican qué elecciones lingüísticas funcionan y cuáles no, y revisan partes del resultado por sí mismos. De este modo, el alumnado practica tanto la competencia comunicativa en inglés como la alfabetización práctica en IA: dar instrucciones claras, comprobar si esas instrucciones se han seguido y usar su propio criterio lingüístico para decidir si el resultado final es adecuado.
Plan de clase
| Fase | Tiempo | Actividad |
| Introducción | 10 min | El profesorado muestra dos mensajes breves que comunican la misma petición, por ejemplo uno dirigido a un amigo y otro a un docente. El alumnado identifica diferencias de vocabulario, cortesía y tono, y propone quién podría haber escrito cada mensaje. |
| Explicación | 10 min | El profesorado presenta los conceptos de destinatario, propósito, contexto y registro. Juntos, identifican rasgos del inglés formal e informal y debaten por qué un lenguaje gramaticalmente correcto no es necesariamente un lenguaje adecuado. |
| Exploración | 15 min | Por parejas, el alumnado examina un breve diálogo generado por IA para una situación cotidiana. Identifican expresiones útiles y señalan todo lo que suene poco natural, demasiado formal, demasiado informal o inadecuado para su nivel de inglés. |
| Adaptación | 35 min | El alumnado trabaja durante 2-3 rondas de predecir → prompt → comparar → diagnosticar. En cada ronda, cambian un aspecto del contexto comunicativo y piden a la IA que adapte el diálogo. |
| Reflexión | 20 min | El alumnado compara sus versiones y debate qué cambios afectaron más al lenguaje. Identifican en qué casos la IA siguió bien las instrucciones, en cuáles no, y qué expresiones cambiarían ellos mismos. |
Preguntas guía: añadiendo capas de complejidad
Por parejas, trabajad en tantas de las siguientes rondas como el tiempo permita durante la fase de adaptación de 35 minutos. La mayoría de las parejas debería completar dos rondas, mientras que la tercera puede usarse como ampliación:
- Ronda 1 — Cambiar la relación entre quienes hablan:
- Predecir: Imaginad que la misma petición se dirige a un amigo cercano y a un docente. ¿Qué esperáis que cambie? Pensad en el vocabulario, los saludos, la estructura de las frases y la cortesía.
- Prompt: Pedid a la IA que reescriba el diálogo para una relación distinta entre quienes hablan.
Por ejemplo:
Reescribe esta conversación entre dos amigos como una conversación entre un alumno y un docente. Mantén el mismo significado, pero usa un inglés natural y cortés adecuado para un nivel B1.
- Comparar: Comparad el diálogo original y el nuevo. Identificad al menos tres cambios lingüísticos.
- Diagnosticar: ¿Cambió la IA solo palabras sueltas, o también la estructura de las frases, los saludos, las peticiones y las expresiones de despedida? ¿Qué cambios son adecuados? ¿Hay algo que cambiaríais vosotros mismos?
- Ronda 2 — Cambiar el propósito comunicativo:
Ahora el alumnado cambia lo que uno de los hablantes quiere conseguir. Por ejemplo:
pedir información → presentar una queja
aceptar una invitación → rechazarla con cortesía
pedir ayuda → solicitar permiso
conversación informal → petición formal
- Predecir: ¿Qué lenguaje esperáis que cambie cuando cambia el propósito de la conversación?
- Prompt: Cread un prompt más detallado que incluya: hablante + situación + propósito + nivel de lengua + tono
Por ejemplo:
Crea un diálogo breve de nivel B1 entre un cliente y un empleado de cafetería. El cliente recibió el pedido equivocado y quiere resolver el problema con cortesía. Usa un inglés cotidiano y natural, y limita el diálogo a ocho líneas.
- Comparar: Comprobad si el diálogo generado cumple cada parte de la instrucción.
- Diagnosticar: Elegid una expresión que funcione bien y otra que reescribiríais. Explicad por qué.
- Ronda opcional 3 — Añadir restricciones y poner a prueba a la IA:
El alumnado hace sus instrucciones más específicas.
Por ejemplo:
Reescribe la conversación para dos jóvenes de 15 años. Mantén el inglés en nivel B1. Que suene cercano y natural, pero evita el argot. Conserva el mismo propósito comunicativo.
- Predecir: ¿Qué partes del diálogo anterior esperáis que cambien?
- Prompt: Pedid a la IA que produzca la versión revisada.
- Comparar: Comprobad la respuesta frente a cada requisito del prompt.
- Diagnosticar: ¿Qué instrucciones siguió la IA correctamente? ¿Cuáles ignoró o interpretó de otra manera?
Pregunta de cierre (para la fase de Reflexión): ¿En qué momento cambiar la situación comunicativa exigió algo más que sustituir unas pocas palabras, y qué os dice esto sobre comunicarse eficazmente en otro idioma?
A continuación: si un diálogo generado por IA es gramaticalmente correcto, ¿cómo podéis decidir si es realmente adecuado y natural para esta situación concreta?
Materiales
- Un portátil o tableta por pareja de alumnos, con navegador
- Acceso a una interfaz de chat de LLM aprobada a través de internet, o un modelo instalado localmente si el acceso a internet está restringido en el centro
- Un diálogo inicial breve de nivel aproximado B1
- Una plantilla breve de prompting/ficha de trabajo para las rondas de adaptación (predecir → prompt → comparar → diagnosticar)
- Una lista de comprobación lingüística que cubra significado, gramática, vocabulario, registro, naturalidad y cumplimiento de las instrucciones
- Ejemplos preparados por el profesorado de comunicación formal e informal
- Una breve pauta de uso de la IA que recuerde al alumnado no introducir información personal y tratar el lenguaje generado por IA como material para analizar y mejorar, no como una solución ya dada

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